Vuelve Madriaventuras
La gente suele decir que la vida da muchas vueltas. Y, en este caso, la vida me lleva a mí de vuelta a Madrid. Ciudad gigante, con mucho por hacer y muchas cosas a echar de menos.
A pesar de guardar muy buenos recuerdos, siempre digo que no me gustó la experiencia de vivir en Madrid, y lo sigo manteniendo. Pero esta vez vengo a trabajar (como las personas mayores) y vengo con ganas de sacarle mucho provecho a esta oportunidad: formar parte de una empresa como Tragsatec, trabajar en un proyecto para el Ministerio de Transición Ecológica, y vivir (con sueldo) en una ciudad donde la oferta cultural es infinita.
Las cosas de la vida, y el bueno de Xavi, me llevan a tener a estas dos torres imposibles de escenario diario (al menos por un tiempo), en un barrio que se presenta cómodo para vivir.
Así, con esta expectativa, empieza mi nueva andadura por el centro español, confiando en que, esta vez, las distancias interminables, el metro inacabable y la gente por todas partes no acaben absorbiéndome las ganas de descubrir y aprender.
A pesar de guardar muy buenos recuerdos, siempre digo que no me gustó la experiencia de vivir en Madrid, y lo sigo manteniendo. Pero esta vez vengo a trabajar (como las personas mayores) y vengo con ganas de sacarle mucho provecho a esta oportunidad: formar parte de una empresa como Tragsatec, trabajar en un proyecto para el Ministerio de Transición Ecológica, y vivir (con sueldo) en una ciudad donde la oferta cultural es infinita.
Las cosas de la vida, y el bueno de Xavi, me llevan a tener a estas dos torres imposibles de escenario diario (al menos por un tiempo), en un barrio que se presenta cómodo para vivir.
Así, con esta expectativa, empieza mi nueva andadura por el centro español, confiando en que, esta vez, las distancias interminables, el metro inacabable y la gente por todas partes no acaben absorbiéndome las ganas de descubrir y aprender.

Hola sara en k barrio vas a vivír
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